MVP: ¿qué es el Producto Mínimo Viable?

por María Fernanda Aguirre el 8/12/20

MVP (Minimum Viable Product): ¿qué significa en español y que conlleva? Averigua por qué este método ágil, el cual hace parte de Lean Startup, es tan apreciado por los CEOs a la hora de crear una empresa o de lanzar una startup.

Si quieres saber más sobre el MVP, cómo funciona y por qué hacer uno, no dejes de leer este artículo.

MVP (Mínimo Producto Viable): definición

El MVP (Minimum Viable Product) es la versión minimalista pero funcional de un producto, interfaz o servicio, la cual permite confrontar rápidamente una idea de negocio con el mercado, para comprobar si esta satisface las necesidades de los futuros usuarios.

La recopilación de opiniones sobre esta primera versión permite orientar eficazmente el desarrollo del producto y las futuras mejoras del mismo en su versión final.

Es una estrategia para conocer rápidamente tu mercado objetivo, a un menor costo .

Principios del MVP

Para entender mejor el MVP, veamos más de cerca lo que cubre cada uno de los términos.

1. Mínimo

Aunque el MVP no es un producto terminado y puede que solo tenga una o dos características, alguna de estas debe satisfacer la necesidad principal de tu público objetivo. Debido a esto, tienes que ser capaz de determinar la(s) característica(s) mínima(s) que debe ofrecer tu solución.

El objetivo subyacente es desarrollar el producto rápidamente, para ahorrar tiempo y llevarlo al mercado lo antes posible. Para ello se puede utilizar la técnica del Mago de Oz:

[...] los sujetos interactúan con un sistema computarizado que creen que es autónomo, pero que en realidad está total o parcialmente controlado por un humano.

Thierry Baccino, Measuring the usability of interfaces

Esta noción de mínimo también se entiende en términos de costo, ya que cuantas menos características tenga el producto, menos costosa es la versión.

2. Viable

A diferencia de un simple prototipo, llevar un MVP al mercado también pone a prueba su capacidad de generar valor, ya sea en términos de ingresos, imagen de marca o reducción de costes. En efecto, es necesario garantizar que los recursos destinados para el desarrollo del futuro producto o servicio, generen un retorno sobre la inversión (ROI).

Generar ingresos con un MVP puede ser una estrategia de desarrollo interesante para una empresa joven con recursos limitados. Al reinvertir los ingresos generados, esta puede seguir desarrollando tranquilamente las demás funcionalidades de su futuro producto.

Esto te permite medir el interés del público objetivo y asegurarte de que está dispuesto a pagar por él o a utilizarlo. Adicionalmente, puedes asignar uno o más KPIs a las características, como por ejemplo al retorno de la inversión.

3. Producto

Aunque el MVP es solo una versión simplificada del producto terminado, debe ser real y utilizable. Por consiguiente, es esencial una buena estabilidad técnica y una experiencia de usuario bien pensada. Esta primera versión, por imperfecta que sea, debe seducir a tus usuarios y no decepcionarlos con errores técnicos, por ejemplo.

Además, al permitir a tus usuarios utilizar tu producto en condiciones reales, también obtienes información pertinente para el desarrollo futuro del mismo.

MVP Lean Startup: características del ciclo

El MVP se desarrolla dentro del marco de Lean Startup, que consiste en lanzar un producto basado en la experimentación. Popularizado por Eric Ries en 2008, este método ágil parte de la necesidad del usuario de lanzar su MVP, y sigue un ciclo de construir-medir-aprender (build-measure-learn). La idea general es aprender haciendo, y basar el desarrollo tanto como sea posible en la retroalimentación de los usuarios:

  • construir un producto tan pronto como sea posible y confrontarlo con el cliente,
  • medir lo que ha funcionado y lo que necesita ser mejorado,
  • aprender de la retroalimentación para proponer una mejor versión .
ciclo-mvp

Siguiendo este método, actúas y validas tu concepto rápidamente y a un menor costo .

¿Cómo hacer un MVP?

1. Estudia el mercado

Estudiar y comprender el mercado en el que quieres entrar es el requisito mínimo para diseñar tu MVP.

Analiza lo que hace tu competencia (si la tienes) y sabrás cómo posicionarte mejor respecto a ella. Al reunir tanta información sobre tu público objetivo como sea posible, puedes identificar tu buyer persona y tratar de responder a los problemas que enfrenta.

👉  La pregunta que debes hacerte es: ¿qué debo construir?

2. Encuentra las killer features

Ahora que has identificado el principal problema de tu público objetivo y has elaborado una lista de características, identifica aquellas que consideres claves y que, por sí solas, pueden satisfacer el 80% de la necesidad. Es a través de esta funcionalidad que construirás tu MVP y en la cual deberás enfocar tus esfuerzos.

👉  La pregunta que debes hacerte es: ¿qué debo construir primero y qué debo dejar para después?

3. Desarrolla el MVP

Con tu(s) característica(s) clave identificadas, puedes pasar a construir tu MVP:

  • Diseñar el MVP. Empieza con la identidad visual de tu producto, ya sea físico o virtual, a partir de esquemas, dibujos, maquetas, wireframes, pantallas, tablero gráfico, etc.
  • Desarrolla el MVP. Gracias a los esfuerzos previos, tu equipo de desarrolladores puede abordar el trabajo con una visión clara de lo que necesitan producir, sin tener que perder demasiado tiempo en las especificaciones. La idea es tomar medidas y tener listo el MVP en unas pocas semanas (dependiendo de la complejidad del proyecto).
  • Pon a prueba el MVP. Una vez desarrollado el MVP, asegúrate de que cumple con las expectativas. Comprueba el funcionamiento de la(s) característica(s) principal(es) para asegurar la calidad y mejorar lo que sea necesario, antes del lanzamiento al mercado.

👉  La pregunta que debes hacerte es: ¿cómo hacer el desarrollo lo más rápido posible?

🎉  ¡Felicitaciones! Tu MVP está listo y puedes lanzarlo al mercado.

4. Recopila información útil

Evalúa tu producto, ofreciendo una prueba gratuita del mismo. Esta práctica es efectiva para reclutar a tus primeros usuarios, los cuales puede que aún no te conozcan y no estén listos a pagar por tu producto antes de poder calcular su valor. Una vez que la prueba gratuita termine, sabrás si tu producto ha convencido a los usuarios y si estos están dispuestos a pagar por él.

Ahora, lo que te interesa conocer es:

  • La receptividad de los usuarios al concepto.
  • Si lo están descargando, comprando o usando.
  • Si es así, ¿por qué razones?, ¿cuál es su opinión?, ¿qué les gusta y qué no?

Para recolectar estas opiniones, multiplica los puntos de contacto: salas de chat, campañas de correo electrónico, cuestionarios, campañas publicitarias en Facebook para observar si las tasas de clic y de transformación son buenas, etc.

👉  La pregunta que debes hacerte es: ¿cómo recoger y analizar la retroalimentación?

5. Sigue mejorando

Ahora que obtuviste retroalimentación, analízala y haz una lista de:

  • lo que funcionó,
  • lo que hace falta,
  • lo que debe eliminarse.

Implementa los cambios necesarios y toma un giro de 180°, en caso de ser necesario. De eso se trata el MVP: no hay tal cosa como el fracaso, sólo oportunidades de aprendizaje.

👉  La pregunta que debes hacerte es: ¿cómo mejorar el MVP?

6. Empieza de nuevo

Una vez que los comentarios de los clientes se han integrado y desarrollado, prueba su MVP en el mercado... ¡y empieza de nuevo!

Ventajas de un MVP

1. Ahorras tiempo

Centrarse en una o más características clave, te permite desarrollar un producto mucho más rápido y reducir lo que se conoce como "time to market".

Imagina que mientras tu competencia está dudando entre lanzar o no un producto, tu público objetivo ya está probando el tuyo. Su retroalimentación te dará información valiosa sobre sus necesidades principales y subyacentes.

2. Evitas el efecto túnel

Trabajar en un producto durante meses (o años) y darlo a conocer solo cuando esté terminado, es correr el riesgo de que el producto no cumpla, o deje de cumplir, las expectativas de los usuarios.

Al revelar el producto con antelación, te aseguras de que tu producto está en línea con las expectativas. Un estudio de mercado, por muy bien realizado que sea, siempre se basará en supuestos, mientras que la reacción de los usuarios es mucho más concreta.

3. Aprovechas mejor los recursos

En vez de gastar mucho dinero en el desarrollo del producto perfecto, enfocas tu presupuesto en la funcionalidad principal. Si el producto te gusta, sabrás exactamente en qué invertir gracias a sus beneficios. Si el producto no te gusta, habrás perdido menos dinero y podrás ofrecer algo más ajustado a la necesidad.