Metodología Ágil: la forma dinámica de asegurar un buen trabajo

por María Fernanda Aguirre, el 26/1/21
Metodología Ágil: la forma dinámica de asegurar un buen trabajo

¿Qué es una metodología ágil?

Es un tipo de enfoque para la Gestión de Proyectos, cada vez más utilizado por las empresas para el desarrollo de software e, incluso, para otro tipo de proyectos. Existen diferentes tipos de metodologías, cada una con métodos y procesos propios, aún cuando comparten principios generales.

¿En qué casos implementar una metodología ágil en vez de otra? Y una vez tomada la decisión de cuál es la que más se adapta a tu empresa, ¿cómo implementarla exitosamente? Appvizer te comparte 6 buenas prácticas para una gestión ágil.

Metodologías ágiles: definición

La Metodología Ágil o Agile es un enfoque de la Gestión de Proyectos, el cual tiene en cuenta las actividades por hacer, en proceso o terminadas. Se caracteriza por trabajar de manera:

  • colaborativa,
  • incremental,
  • iterativa.

La iteración significa repetir un proceso hasta conseguir el resultado deseado. La idea consiste en desarrollar una primera versión funcional del componente de un producto. Esta versión no pretende ser perfecta, sino útil para que los usuarios la prueben en condiciones reales y puedan luego mejorarla.

Es así como se identifican errores o necesidades insatisfechas lo antes posible, de manera que la situación se pueda rectificar.

iterativo-incremental

© Medium

¿Cuál es la mejor metodología ágil?

A continuación, se describen los métodos ágiles más utilizados para ayudarte a escoger el que más te convenga.

Extreme Programming (XP)

Junto con Scrum, es uno de los métodos ágiles más utilizados en las empresas.

Su éxito se debe a que lleva al límite los valores de la agilidad, lo que permite una gran flexibilidad. Con XP, hay poca cabida para las diferencias entre expectativas y resultados. Se caracteriza por:

  • especificaciones funcionales de los elementos importantes solamente,
  • iteraciones muy cortas y rápidas,
  • una integración real del cliente en el proyecto,
  • valores importantes (valor, respeto, comunicación, retroalimentación y sencillez),
  • una planificación muy flexible,
  • estimaciones presupuestarias a corto plazo,
  • aprendizaje continuo,
  • parejas de desarrolladores para la revisión del código en tiempo real.

¿Para quién es ideal? 👉  Equipos de hasta 12 desarrolladores.

Lean

Con Lean, la idea es maximizar la calidad evitando el despilfarro de recursos humanos, financieros y de tiempo mediante:

  • la producción just in time,
  • la reducción de las existencias,
  • el control de los plazos,
  • la eliminación de defectos,
  • la gestión de competencias,
  • la reducción de los costes.

¿Para quién es ideal? 👉  Empresas del sector automovilístico y cualquier tipo de estructura, especialmente las que tienen pocos medios o recursos.

Crystal Clear

El método Crystal Clear se caracteriza por un marco flexible, pero enfocado altamente en la visión y las recomendaciones. Aunque solo se requiere planear un mínimo de aspectos, existen algunas reglas que hay que respetar:

  • un equipo compuesto por un arquitecto y un equipo de dos a siete desarrolladores, los cuales cuenten con un tablero blanco y algunos post-it (Kanban),
  • un acceso directo a los usuarios,
  • entregas mensuales,
  • una comunicación fluida e informal,
  • una visión clara y conocida por todos,
  • debates periódicos de mejora,
  • pruebas automatizadas.

¿Para quién es ideal? 👉  Equipos pequeños de hasta 7 desarrolladores.

Feature-Driven Development (FDD)

Esta metodología otorga especial atención y tiempo a la fase de diseño, con el objetivo de reducir los riesgos asociados a tener una idea muy alejada del resultado final (en particular, gracias a un diagrama de Lenguaje Unificado Modelado - UML). Se caracteriza por:

  • seis funciones clave,
  • una segmentación del proyecto (modelo general, alcance, lista de funcionalidades, etc.),
  • una alta participación del usuario final,
  • un seguimiento asiduo por medio de herramientas de gestión de proyectos,
  • un énfasis en la calidad final.

¿Para quién es ideal? 👉 Equipos de hasta 20 desarrolladores.

Dynamic System Development Method (DSDM)

Este método requiere un estudio de viabilidad previo, que puede o no validar el proyecto, seguido de un informe y un pliego de condiciones funcional. Busca asegurar que:

  • los usuarios se involucren con el proyecto desde el principio,
  • el equipo tenga autonomía,
  • se realicen entregas periódicas, pruebas continuas y resúmenes de proyectos,
  • haya un desafío permanente,
  • exista una estrecha cooperación entre equipo.

¿Para quién es ideal? 👉  Adaptable a cualquier tipo de estructura.

Scrum

De las metodologías ágiles, Scrum es la más utilizada. Esta se apoya en:

  • roles como el Scrum Master y el Product Owner,
  • ciclos de desarrollo llamados sprints,
  • reuniones de información breves periódicas:
    • sprint planning → cada semana de sprint requiere 2 horas de reunión.
    • sprint review → cada semana de sprint requiere 1 horas de reunión.
    • sprint retrospective → un sprint de 4 semanas requiere de 3 horas de reunión.

¿Para quién es ideal? 👉  Equipos de entre 5 y 10 personas.

¿Cuándo es recomendable utilizar metodologías ágiles? → Ventajas

Una gestión ágil de los proyectos aporta a los equipos y a las empresas diferentes beneficios, entre los cuales:

  • Rapidez y flexibilidad: los imprevistos se tienen en cuenta y se gestionan mejor, así se puede responder de manera más efectiva.
  • Confianza y colaboración entre el equipo y el cliente, gracias a la frecuencia y regularidad de los intercambios.
  • Visibilidad del progreso del proyecto en tiempo real, gracias a un control de calidad constante. El cliente puede pedir ajustes a lo largo del proyecto y tú ofrecer respuestas más eficientes.
  • Control de costes. Después de cada etapa, el equipo hace un balance del presupuesto para tomar decisiones: continuar, suspender o cancelar ciertas actividades o, incluso, el mismo proyecto .

Método de desarrollo ágil: 6 buenas prácticas

1. Hacer pruebas regularmente

La mejor manera de entender las necesidades de los usuarios y clientes es permitirles probar el producto sobre la marcha, en situaciones reales.

Un producto exitoso es el que mejor se adapta a las necesidades de los usuarios.

Esto evita el efecto túnel y reduce el tiempo entre la formulación de una necesidad y su realización. El producto se enriquece a medida que se desarrolla y su conformidad se comprueba periódicamente.

2. Aceptar abiertamente los cambios

En cualquier proyecto, los peligros son inevitables. Por ende, los equipos se ven enfrentados a cambios de planificación desde el principio.

Estos cambios deben verse como oportunidades y no como obstáculos. Pueden surgir nuevas ideas y añadir funcionalidades al producto que no estaban previstas inicialmente, creando así valor. De allí nace la innovación.

3. Comunicar eficazmente

La comunicación cara a cara sigue siendo la clave al reunir a todos los actores, sin intermediarios. La interacción es crucial en el día a día para lograr un objetivo claro orientado al producto.

4. Enfocarse en el producto

Las especificaciones de los proyectos suelen ser muy extensas y contener más funciones de las necesarias. El objetivo es adoptar un enfoque minimalista, dando prioridad a las características con mayor valor añadido.

De este modo, se puede desarrollar rápidamente una primera versión del producto con sus características esenciales y ser probado por los usuarios. En función de los resultados de las pruebas, se pueden añadir, modificar, mejorar, etc.

5. Buscar la mejora continua

La idea no es desarrollar un plan de proyecto perfectamente detallado antes de la puesta en marcha, sino recurrir a pruebas prácticas y técnicas eficaces. A través de iteraciones, el equipo cuestiona regularmente su forma de trabajar y se basa en un enfoque empírico para optimizar su eficacia.

6. Gestionar ágilmente los proyectos

Para seguir el progreso de un proyecto ágil, no hay nada como apoyarse en un software de gestión de proyectos. Este permite tener una visión general de todos los procesos y una mejor organización.