¿Qué es y para qué sirve la contabilidad financiera en empresas?

por Clara Cera, el 11/3/21
contabilidad-financiera

La contabilidad financiera es uno de los tipos de contabilidad más común entre las empresas.

Este tipo de contabilidad centra sus esfuerzos en recolectar, clasificar y registrar los movimientos contables de una empresa.

En este artículo te contamos todos los detalles que debes tener en cuenta para llevar al día tus ejercicios contables: cuáles son sus características principales, su finalidad e importancia, y sus aspectos legales.

Toma papel y boli, ¡comenzamos! 👇

¿Qué es la contabilidad financiera?

La contabilidad financiera, también denominada contabilidad externa o contabilidad general, es una rama de la contabilidad que se encarga de la gestión y el control de las operaciones monetarias de una empresa durante un período determinado.

Dicha contabilidad permite realizar un histórico de todas las transacciones financieras (ingresos y gastos) de una organización y analizar la evolución de su patrimonio gracias a la elaboración de las cuentas anuales.

tipos-de-contabilidad

© Adrián Cernón

¿Cuáles son las bases de la contabilidad financiera?

Si hablamos de bases y características, en líneas generales, la contabilidad financiera debe ser:

  • Sistemática, regida siempre por una misma metodología que facilite la comparación entre distintos ejercicios contables.
  • Cronológica, basada en períodos determinados y concretos.
  • Constante, controlando ininterrumpidamente todos los movimientos.
  • Histórica, que permita evaluar la evolución económica de la empresa.
  • Entendible, regida por el lenguaje común dentro del campo financiero.
  • Específica, fuente de información concreta, relevante y de interés.
  • Regida por las reglas, normas y principios preestablecidos en contabilidad.
  • Verídica, contenedora de información fiable y que corresponda a la realidad.

Contabilidad financiera vs. Contabilidad analítica

Generalmente, dentro de la contabilidad de la empresa encontramos:

  • la contabilidad financiera (externa),
  • la contabilidad analítica o de costos (interna).

Si bien tienen finalidades y cualidades diferentes, las dos son importantes y se complementan.

Comparemos algunas de sus particularidades:

Contabilidad financiera Contabilidad de costos
Obligatoriedad Sí. No.
Reglamento Sí; dado por el Plan General Contable y el Código de Comercio. No; diseñada en función de las necesidades de cada empresa.
Intención Proporcionar información a terceros. Ser útil para la toma de decisiones.
Útil para La dirección de la empresa, la Administración Pública (Hacienda y Seguridad Social), los inversores, los accionistas, etc. La dirección de la empresa.

¿Cuál es el objetivo principal de la contabilidad financiera?

El principal objetivo de la contabilidad financiera es proporcionar información concreta, precisa y actual sobre la economía de una empresa. Más detalladamente, busca conocer:

  • la situación económica y financiera en la que se encuentra una sociedad,
  • las operaciones y los flujos de efectivo que forman parte de su actividad financiera.

💡 En términos generales, entendemos por “situación económica” las ganancias (ingresos) y las pérdidas (gastos) económicas de una organización. Cuando hablamos de “situación financiera”, en cambio, nos referimos a las fuentes de financiación de una empresa (fondos propios o fondos ajenos).

Al mismo tiempo, la idea es que toda esta información sea útil:

  • A nivel interno: para facilitar la toma de decisiones y la planificación de nuevas estrategias por parte de los dueños, gerentes y accionistas.
  • A nivel externo: para que los inversores potenciales puedan evaluar y valorar la situación de la empresa.

Aspectos legales de la contabilidad financiera

La contabilidad financiera debe respetar diversos estándares preestablecidos a nivel local o internacional. En ese sentido, es interesante conocer la existencia de:

  • Los GAAP (Generally Accepted Accounting Principles), los principios contables aceptados a nivel general.
  • Las IFRS (International Financial Reporting Standards), las Normas Internacionales de Información Financiera adoptadas por la Unión Europea.

En España, el Plan General de Contabilidad (PGC), o Nuevo Plan General de Contabilidad desde su última actualización, es el documento que regula las actividades contables de las empresas.

En su última revisión, se aprobó:

  • el Real Decreto 1514/2007, con el objetivo de adaptarse a las IFRS.
  • el Real Decreto 1515/2007, específico para pymes.

💡 El Plan General de Contabilidad fue redactado por primera vez en 1973 y revisado por última vez en 2007.

¿Quién debe hacerla?

Según la Agencia Tributaria:

La Ley establece para los empresarios, cualquiera que sea su forma, individual o societaria, la obligación de llevar la contabilidad conforme a lo previsto en el Código de Comercio o con lo establecido en las normas por las que se rigen.

Por su parte, el Código de Comercio establece como obligatorios:

  • El libro diario, aquel que registra constantemente las operaciones económicas de una empresa.
  • El libro de inventarios y las cuentas anuales, el cual incluye el primer estado contable y su evolución registrada periódicamente en función de sus activos, pasivos y el patrimonio neto.

Estados financieros obligatorios en España

La cuenta anual de una empresa está compuesta por distintos estados financieros. En España, los empresarios tienen la obligación de hacer:

  • el Balance de Situación,
  • la Cuenta de Resultados (o Cuenta de Pérdidas y Ganancias),
  • el Estado de Cambios en el Patrimonio Neto,
  • el Estado de Flujos de Efectivo,
  • la Memoria del ejercicio.

Las cuentas anuales deberán ser publicadas en el Registro Mercantil, de acceso público.

¿Cuándo hacerla?

Es aconsejable elaborar los estados financieros de forma trimestral, aunque también hay quien los realiza anualmente o según las necesidades propias de la empresa.

¿Para qué se utiliza la contabilidad financiera?

Como hemos visto anteriormente, la contabilidad financiera tiene como finalidad recopilar todos los movimientos económicos de una empresa para, posteriormente, poder elaborar sus cuentas anuales y dirigirlas a distintos agentes interesados.

Su importancia se puede diferenciar según los distintos públicos afectados.

Contabilidad financiera dirigida a gerentes y propietarios

La contabilidad financiera es un arma muy potente para los propietarios, directores y accionistas ya que sirve, entre otras cosas, para:

  • conocer la situación y la evolución de la empresa en aspectos financieros y económicos,
  • ser consciente de la salud financiera de la compañía,
  • tomar decisiones firmes y seguras con base en evidencias demostradas.

Contabilidad financiera dirigida a la Administración Pública

Para la Administración Pública (Hacienda y Seguridad Social), la declaración financiera que proporciona este tipo de contabilidad permite verificar la buena actividad económica de una entidad, así como calcular los impuestos a los que la empresa deberá hacer frente en función de sus características.

Contabilidad financiera dirigida a inversores y acreedores

La importancia de la contabilidad financiera en terceros se basa en la información que proporciona de la empresa. Dicha información, clara y transparente, ayuda a conocer la solvencia económica de una sociedad y a valorar si resulta adecuado invertir en ella. Si quieres negociar, querrás analizar antes.

Por lo tanto, más allá de su naturaleza obligatoria exigida por las leyes, realizar la contabilidad financiera de tu empresa debería formar parte de tu estrategía empresarial ya que es una potente herramienta de uso interno.

¿Cómo llevar a cabo la contabilidad financiera de tu empresa?

Sea cual sea el tamaño de tu empresa, la gestión económica es una actividad que requiere de mucho tiempo y esfuerzo. Además, a menudo puede no ser demasiado atractivo hacerla.

Por ello, existen distintos aliados que automatizan las tareas y permiten trabajar más eficientemente: los software de contabilidad.

Hacerte con uno, ya sea on-premise o alojado en la nube, va a permitirte:

  • trabajar tus procesos contables de forma más fácil y eficiente,
  • evitar errores comunes,
  • tener la información al día sin demasiados esfuerzos,
  • automatizar algunos procesos,
  • acceder al histórico de operaciones rápidamente.

¡Y solo son algunas de sus ventajas! Tentador, ¿no?